X
La ciudad siguió siendo imperfecta. Los algoritmos continuaron aprendiendo. Las pantallas permanecieron encendidas. La comodidad siguió seduciendo. Los hombres continuaron equivocándose, los poderosos conservaron gran parte de su poder y el ruido nunca desapareció del todo.
Pero, entre todo aquel estruendo constante, algo sobrevivía.
Personas que hablaban. Personas que escuchaban. Personas que permanecían.
El Plano Denso siguió siendo un lugar difícil para vivir.
Pero ya no estaba completamente deshabitado.
Y, por el momento, eso era suficiente.
FIN