IV
Olympe recibió una recompensa mayor de la que jamás había imaginado.
Nuevas competencias.
Más presupuesto.
Más asesores.
Más influencia.
Los miembros del consejo la felicitaron durante toda la mañana.
Ella respondió con cortesía.
Al terminar la reunión, regresó al centro comunitario.
Esperaba encontrar allí algo que no sabía nombrar.
Tal vez alivio.
Tal vez sentido.
Tal vez una prueba de que tanto esfuerzo había servido para algo.
Al cruzar la puerta encontró una sala llena de voluntarios trabajando frente a pantallas.
Nadie necesitaba su presencia.
Nadie parecía esperar su llegada.
Olympe permaneció unos segundos inmóvil en mitad del local.
Después siguió caminando.