10 . La supuesta conquista
Cuando Fernanda llegó, volvió a encontrarse con José Julián, Maricela, Aurora, el esposo de Aurora,
la madre de Maricela y otros familiares.
Compartir aquel espacio con la esposa de José Julián hacía que cada momento tuviera un significadodistinto.
Fernanda intentó comportarse con normalidad.
José Julián también.
Era como si ambos hubieran decidido fingir que nada había pasado.
Pero detrás de las conversaciones había otra historia.
Fernanda comenzó a observarlo con mayor atención.
Escuchaba sus quejas sobre su hogar, sobre las cosas que no le gustaban y sobre aquello que, segúnél, debía hacerse a su manera. Fernanda percibía en sus palabras una necesidad de control queintentaba disfrazarse de sinceridad.
También estaban los coqueteos.
Comentarios disfrazados de bromas, insinuaciones cada vez más directas y conversaciones en lasque él hablaba de lo que deseaba de ella.
A veces Fernanda respondía en el mismo tono. En apariencia, parecía seguirle el juego.
Pero por dentro mantenía una batalla consigo misma.
Se recordaba que no podía permitirse repetir la historia.
A pesar de todo, había algo en José Julián que despertaba su curiosidad. Tal vez era la forma en queencontraba las palabras exactas o la manera en que parecía conocer sus debilidades.
Y eso la aterraba.
Cada noche, Fernanda terminaba preguntándose si realmente tenía el control de la situación o si, sindarse cuenta, ya había comenzado a caer nuevamente en una historia destinada a romperla.
La situación empezó a convertirse en una especie de adicción.
No porque estuviera enamorada, sino porque se había acostumbrado a la incertidumbre: a losmensajes, a las miradas, a la sensación de estar haciendo algo que podía cambiarlo todo.
José Julián actuaba como si nada le importara.
Y Fernanda ya no sabía si aquello era indiferencia, seguridad o simplemente otra forma demanipulación.
Lo que sí sabía era que el juego había cambiado.
Ya no quería limitarse a reaccionar.
Quería entender las reglas.