Capítulo 28
El primer cargamento de diamantes llegó de Kulima tres meses después.
Todo el reino lo celebró. Los comerciantes lo celebraron.
Los ingenieros lo celebraron. Los agricultores lo celebraron.
La Corte de Induna lo celebró. El rey Amukena lo celebró en silencio.
La princesa Sibeso lo celebró preguntando inmediatamente cómo afectaría la construcción del canal a los sistemas de riego.
Nadie se sorprendió.
A estas alturas, habría sido extraño que no lo hubiera hecho.