BLOQUE 2
La búsqueda dejó de ser abstracta cuando Martín encontró un índice notarial antiguo.
La entrada decía:
“Transmisión de ciertos bienes y papeles procedentes de la casa Valderrama por línea de doña Leonor.”
La fecha coincidía con la generación que ya habían reconstruido.
El notario era:
Hernando de Santillana.
Su fondo se conservaba parcialmente en el Archivo Histórico Provincial.
Eso no garantizaba el hallazgo.
Pero por primera vez tenían una signatura posible.
El índice añadía:
“Incluye títulos antiguos, relación de bienes y copia de derechos familiares.”
Adrián mantuvo la prudencia.
Era muy fuerte.
Seguía siendo una hipótesis hasta ver el volumen.
Elena Salcedo llegó cuando preparaban la consulta.
La carpeta robada podía contener reproducciones de piezas cuyo origen estuviera precisamente en aquel protocolo.
Eso significaba que Echevarría podía haber conocido la misma ruta.
Su declaración contenía una frase que ahora adquiría otro sentido:
“Los originales no están en Burgos. Están con una transmisión posterior.”
Podía referirse a Santillana.
O a una tradición derivada de él.
Elena hizo que el archivo fuera advertido formalmente de que existía una investigación en curso relacionada con documentación recientemente sustraída.
No pidió cerrar fondos ni bloquear consultas ordinarias.
Solo preservar cualquier movimiento relevante.
La respuesta llegó poco después.
El protocolo de Hernando de Santillana existía.
No estaba conservado como una unidad limpia.
El fondo había sufrido reorganizaciones y parte del material había sido reencuadernado dentro de un volumen mixto.
El índice antiguo remitía al:
“folio 112 en adelante.”
Otra vez aparecía un punto de entrada.
Y otra vez la referencia histórica podía haber sobrevivido aunque la descripción moderna hubiera cambiado.
En el margen del índice figuraba:
“Incorpora traslado de protocolo de Burgos.”
Eso cerraba el recorrido documental.
La determinación se había producido en Burgos.
Inés había conservado una copia extensa.
Los descendientes habían llevado papeles con ellos.
Una transmisión patrimonial posterior reunió documentos.
Y Santillana incorporó traslados del protocolo antiguo dentro de una operación sobre bienes.
Después, el conjunto volvió a dispersarse.
Todo conducía allí.
No porque el protocolo perdido fuera un objeto legendario.
Sino porque era la intersección documental entre genealogía, sucesión y propiedad.