CAPÍTULO 6
NO TE ENAMORES DE MÍ
Adrián apareció en mi puerta esa misma noche.
—Tenemos un problema.
—¿Cuál?
Me mostró la fotografía.
No dije nada.
—¿Sabías que alguien me estaba siguiendo?
—No.
—Mientes.
—No esta vez.
Se acercó.
—¿Quién eres realmente?
Tragué saliva.
—Alguien de quien deberías mantenerte alejado.
—Eso ya lo sé.
—Entonces vete.
—No.
—Adrián…
—No pienso dejarte sola.
—No sabes lo que estás diciendo.
Me sostuvo la mirada.
—Sí lo sé.
Su voz bajó.
—Me estoy enamorando de ti.
Sentí que algo dentro de mí se rompía.
Porque había una verdad que él todavía no conocía.
Yo también me estaba enamorando de él.
Y sabía que enamorarse de mí podía costarle la vida.