Él no debió enamorarse de ella CAPÍTULO 3
29%

CAPÍTULO 3

NO ME TOQUES

No éramos amigos.

Mucho menos amantes.

Éramos enemigos.

El problema era que la tensión entre nosotros empezaba a ser imposible de ignorar.

Una noche discutimos.

—No vuelvas a meterte en mis asuntos —dijo.

—Entonces deja de meterte en los míos.

—Podría destruirte.

Me acerqué.

—Inténtalo.

Su mandíbula se tensó.

—No sabes con quién estás jugando.

—Sí sé.

—Entonces eres una idiota.

—Y tú estás demasiado cerca.

Silencio.

Él bajó la mirada hacia mi boca.

—Debería irme.

—Sí.

No se movió.

—Dime que me vaya.

Lo miré.

—Vete.

Se inclinó hacia mí.

Y me besó.

Fue un error.

El primero de muchos.