Capítulo 43. La carta de Sergio
Sergio dejó una carta bajo la puerta del taller. Vera se la entregó a Mara sin abrir.
—No quiero que nadie me explique otra vez que lo hizo por mí.
Mara entendió. Proteger a otra persona podía ser un acto de amor; también la excusa más elegante para decidir por ella.
Una semana después, Vera abrió la carta a solas. Sergio no pedía perdón como si el perdón fuera una reparación. Escribía que eligió el miedo porque le pareció menos peligroso que la verdad, y que esa elección dejó a Adrián sin ayuda y a Vera sin testigo.
No pidió respuesta.
Vera guardó el papel con los documentos de la causa. No sabía si volvería a hablar con él. Por primera vez, esa decisión no pertenecía a una emergencia, a una amenaza ni a una versión familiar.