Anexo Especial El menú de juegos y fantasías para parejas
A veces la mente quiere innovar, pero el cansancio del día a día y la rutina nos nublan las ideas. En la intimidad, no todo tiene que ser serio ni planificado al milímetro; el juego es el puente perfecto para recuperar la frescura y la picardía.
Para que no tengan que pensar de más ni desgastarse imaginando qué hacer, aquí tienes una selección detallada de juegos y fantasías inspirados en experiencias reales.
Funcionan de maravilla porque están diseñados para romper la monotonía, generar risas, complicidad y, por supuesto, una dosis extrema de pasión.
Muchas parejas caen en la rutina de tocar siempre las mismas zonas y en el mismo orden.
Este juego rompe esa estructura de forma divertida.
No necesitas gastar dinero en tiendas; puedes fabricarlo tú misma en cinco minutos.
Toma dos trozos de papel para armar dos dados caseros, o simplemente utiliza dos recipientes pequeños con papeles doblados.
En el primer recipiente escribe acciones: Besar, lamer, masajear, soplar, morder suavemente, acariciar.
En el segundo recipiente escribe zonas del cuerpo: El cuello, los lóbulos de las orejas, los pechos, el ombligo, los muslos, la parte interna de las rodillas, la nuca, la entrepierna, espalda.
Cómo jugarlo: Cada uno lanzará los dados o sacará un papel de cada recipiente por turnos. La regla de oro es que deben ejecutar la combinación que salga durante un mínimo de tres minutos, controlados con el reloj del teléfono.
Por qué funciona: Este juego quita la presión mental de "saber qué hacer" o de "tener que rendir", porque el azar decide por ustedes.
Al obligarlos a concentrarse en zonas que a menudo olvidamos (como la nuca o las piernas), expande el mapa del placer de la mujer, extiende el juego previo y genera una expectativa sumamente caliente mientras esperan a ver qué combinación saldrá después.
2. El misterio de la cita a ciegas: El poder de ser otra persona
Muchas mujeres temen a los juegos de rol clásicos porque se sienten ridículas usando pelucas, disfraces complejos o actuando de forma exagerada. No hace falta nada de eso. El verdadero erotismo de esta fantasía no está en la ropa, sino en la actitud y en el tabú de lo prohibido.
Cómo jugarlo: Pacten encontrarse en el bar de un hotel elegante o en un restaurante con luz tenue en una zona de la ciudad que no frecuenten.
La regla inquebrantable es que deben llegar por separado y actuar como si no se conocieran de nada.
Uno de los dos se sentará primero en la barra o en una mesa y el otro se acercará a "conquistarle".
Pueden inventarse nombres nuevos, profesiones distintas, o simplemente mantener una conversación coqueta utilizando miradas sugerentes, dobles sentidos y revelando "secretos" que se supone un desconocido no debería saber.
El juego termina cuando deciden irse juntos, pero deben mantener el personaje en el ascensor del hotel o en el trayecto en el automóvil.
Por qué funciona: La adrenalina de sentir que estás "ligando" con un desconocido, sumada al riesgo de estar fingiendo frente a personas extrañas en el lugar, genera una tensión sexual arrolladora.
Psicológicamente, ver a tu pareja de toda la vida seduciéndote como si fueras alguien nuevo reaviva el instinto de conquista y la curiosidad, dos elementos que la rutina suele apagar.
3. El juego de la temperatura: El despertar del sistema nervioso
El cerebro es el órgano sexual más poderoso que poseemos, y se enciende de inmediato cuando los sentidos se confunden. Para esta experiencia sensorial solo necesitan dos elementos cotidianos que seguro tienen en la cocina: un cubo de hielo y una taza de té, café o chocolate caliente.
Cómo jugarlo: Pídele a tu pareja que se acueste y cierre los ojos. Es sumamente recomendable usar una venda suave para los ojos; al anular el sentido de la vista, la sensibilidad de la piel se multiplica por diez.
Toma un sorbo de la bebida caliente (asegúrate de que esté a una temperatura agradable, que no queme) y, de inmediato, recorre con tus labios húmedos y tu aliento cálido su cuello, su pecho, su vientre o la parte interna de sus brazos.
Seguido de esto, toma el cubo de hielo con tus dedos y deslízalo suavemente por las mismas zonas, dibujando líneas invisibles sobre su piel.
Ve alternando el frío y el calor sin un patrón fijo.
Por qué funciona: El contraste extremo entre el frío y el calor sobre la piel sensibilizada desata una tormenta de estímulos nerviosos que acelera la respiración y eleva la excitación en cuestión de segundos.
La imprevisibilidad del juego mantiene a la persona que tiene los ojos vendados en un estado de entrega absoluta, ideal para dejar fluir el deseo sin control mental.
4. La fantasía de "El cómplice secreto": Adrenalina en público
Aprovechando lo que vimos en el capítulo de los juguetes sexuales, esta es una de las fantasías más codiciadas y deseadas por las parejas modernas debido al factor del peligro y el secreto compartido.
Cómo jugarlo: Consiste en adquirir un juguete diseñado para parejas, habitualmente un huevo vibrador que se introduce suavemente en la vagina y que se controla a distancia mediante una aplicación en el teléfono o un control remoto inalámbrico.
El plan es salir a cenar, ir al cine o asistir a un encuentro social con amigos mientras tú llevas puesto el dispositivo y el control lo tiene él en su bolsillo.
La regla es que él tiene el poder absoluto de encenderlo, cambiar las velocidades o apagarlo en cualquier momento de la noche: mientras estás pidiendo la cuenta al camarero, mientras caminan rodeados de gente por la calle o en plena conversación con amigos.
Tu desafío será intentar mantener la compostura y actuar con total normalidad mientras tu cuerpo experimenta oleadas de placer intenso en un entorno público.
Por qué funciona: El tabú de estar sintiendo un orgasmo o una estimulación extrema en un lugar donde "no se debe" genera niveles de dopamina y adrenalina altísimos.
Además, mirarse a los ojos a través de la mesa sabiendo que solo ustedes dos comparten ese "secreto travieso" en medio de la multitud crea una complicidad erótica salvaje.
Les aseguro que la cena terminará mucho antes de lo previsto porque las ganas de llegar a la cama serán incontrolables.
Recuerda que no es necesario probar todos los juegos el mismo fin de semana.
Tómenlo con calma, elijan el que los haga sentir más cómodos para empezar y utilícenlo como una herramienta para reírse, experimentar y, sobre todo, recordar que el sexo es un terreno de juego que les pertenece por completo.