Capítulo Once #2
Reed solo sonrió, como el idiota que es.
Davi y Maxwell ya le estaban dando palmadas en la espalda.
Los vi celebrar y sentí mis manos volviéndose puños.
Reed ha estado pasando desapercibido por semanas.
No me cae bien. No desde cómo trató a Bella en la primera semana.
Es engreído, arrogante, probablemente piensa que el mundo le debe una ovación de pie por existir.
El otro día, accidentalmente lo vi mirándome el trasero.
Fue asqueroso. Lo peor es que no estoy segura si lo miró sexualmente o si vio defectos que podría arreglar en el quirófano.
Entramos a la sala y vimos un cuerpo gigante con forma humana tirado en el piso, casi demasiado realista, hueco en partes, con aberturas en el pecho, estómago y piernas donde había llaves escondidas adentro.
Parecía una versión grotesca y enorme de ese juego de mesa que jugaba de niña.
Operando . Solo que ahora era del tamaño de la sala y estaba diseñado para volvernos locos.
Las reglas eran simples. Sacar las llaves con pinzas médicas gigantes sin tocar los bordes de metal.
Tocas el borde, suena el timbre, empiezas de nuevo.
Cada llave abre una caja con partes de cara de plástico, narices, labios, ojos, cejas.
El primer equipo en completar una cara gana.
Formato de relevos. Una persona a la vez.
Solo describir estos retos se siente estúpido porque son, de hecho, estúpidos.
Recordé que hubo un reto en Fame Mansion: Latin America, donde los concursantes tenían que hacer un reto de actuación fingiendo que eran animales en el supermercado.
Sí, así de tontos son estos retos. Aun así, aquí estoy, participando y queriendo ganar. Esa es mi vida ahora.
Las manos ya me estaban sudando con solo ver las pinzas gigantes.
Traté de tomar el liderazgo en la estrategia, pero antes de que pudiera decir algo, Izzy me interrumpió.
—Yo dirijo —estaba tratando de intimidarme.
Retándome a discutir. La forma en que me miró, como si ella estuviera a cargo de algo.
Casi me reí. Bien. Que dirija. Que ella cargue con la culpa cuando salga mal.
Lo podría usar después. Su pelo rubio estaba desordenado esta vez, se veía grasoso amarrado en un chongo, pero su maquillaje de rockera siempre estaba perfecto. Oscuro y atrevido.
—Está bien —dije. Sonreí. No me importa.
Izzy puso el orden: Jaxon primero, luego ella, luego yo, Bella, Skye al final.
El orden del Equipo Star era Sierra, Maxwell, Davi, Whiskey, Olympia. Se veían tranquilos. Muy tranquilos. Sabían que tenían la ventaja sin que Reed jugara.
El juego empezó.
Jaxon fue un desastre. Rápido pero descuidado. Tropezándose con sus propios nervios. Sierra ya iba a la mitad de su turno antes de que Jaxon encontrara su ritmo. Para cuando Izzy tomó el relevo, el Equipo Star ya iba bien adelantados en su segundo turno con Maxwell pasando limpio y fácil.
—Vamos, Izzy —susurré.
Odiaba echarle porras pero necesitábamos ganar. Las manos le temblaban en las pinzas y el timbre no paraba de sonar. Cada vez que sonaba se le notaba que la estaba cagando. Me aventó las pinzas cuando terminó su turno. Su cara lo decía todo: no lo arruines.
Mi turno. Davi estaba volando en el otro lado. Mantuve las manos firmes aunque mi corazón estaba como loco. Concentración. Una llave. La saqué limpia. Luego escuché al equipo de Whiskey festejando atrás de mí. Ya estaba en su turno. Seguí empujando pero no había forma de alcanzarlos.
Olympia cruzó la meta justo cuando Bella se estaba preparando para empezar. El Equipo Star se volvió loco. Bella y Skye ni siquiera jugaron.
Tres derrotas seguidas.
No. Puede. Ser.
Izzy explotó primero.
—¡Perdimos otra vez! ¿Son todos tan incompetentes?
Skye parecía que quería golpearla. Bella también. Izzy tiene el tipo de cara que dan ganas de golpear. Si quería ojos oscuros con maquillaje, Skye fácilmente podría darle moretones permanentes con los puños.
No dije nada. Ya estaba pensando en las nominaciones.
—¿Qué tan difícil es hacerlo bien? —Izzy estaba caminando de un lado a otro.
—Esto es tu culpa —dijo Bella. Estaba pensando lo mismo que yo—. Tú organizaste esto. Tú tomaste el mando. Y fallaste.
—Cállate —dijo Izzy enojada.
—Cállate tú —Skye le contestó. Ya no aguantaba a Izzy. La máscara se le cayó y me dio gusto verlo. Que se peleen. Me ahorra el trabajo.
Yo ya estaba pensando a quién nominar.
Blair estaba en la pantalla otra vez para la noche de nominaciones del miércoles.
—El Equipo Icon debe seleccionar a sus nominados.
Olympia me agarró la mano antes de entrar.
—Voy a rezar por ti y tu equipo, Cassandra —me apretó los dedos. Es una mujer dulce. Pero rezar no me iba a salvar esta noche.
Davi estaba prácticamente bailando por toda la sala por nuestra derrota. Jaxon murmuró junto a mí.
—Lo voy a matar —dijo en voz baja y con veneno. Lo miré a la cara y por primera vez le creí. Esos dos se van a lastimar un día de estos.
Maxwell me clavó la mirada justo antes de entrar al cuarto de nominaciones. Sonriendo con superioridad. Articuló con los labios: “Ya sabes qué hacer.” Significando: no nomines a Izzy.
Lo miré y me reí. No le gustó. Vi su cara cambiar de presumido a preocupado en como un segundo. Al diablo con él.
Nadie hablaba en el cuarto de nominaciones. Solo éramos cinco. Así que yo empecé.
—Izzy debería ser nominada —mantuve la voz calmada pero sabía que había satisfacción en ella—. Tomó el mando del reto, nos mandó a todos y no funcionó. Es su culpa.
La cara de Izzy pasó de blanca a roja.
—¿Qué? ¡Hice lo que tenía que hacer! ¡Tomé el mando porque ninguno de ustedes lo haría!
No importó. Skye y Bella estaban conmigo. Hasta Jaxon asintió. Izzy supo que se acabó. Tomó su foto y la puso en la caja. Neón rojo.
Jaxon después. Había sido inútil en el reto, no podía dejar de pensar en Davi. Segunda nominación seguida. Puso su foto sin decir nada. Se veía tan enojado que pensé que nos iba a aventar las fotos.
Luego vinieron por mí.
—Cassandra también debería ser nominada —dijo Skye. No fuerte pero lo decía en serio. Izzy fue rápida en estar de acuerdo. Venganza. Jaxon también. Tres contra una. Bella me miró como disculpándose pero ya estaba hecho.
Me levanté. Bajé mi foto de la pared. La puse en la caja.
Maldición. Otra vez no.
De vuelta en la sala Blair leyó los nombres. Izzy Jenkins. Jaxon Storm. Cassandra Drake. Votación abierta.
Miré mi cara en la pantalla junto a las de ellos. Ya estuve aquí antes. Sigo de pie. Que lo intenten maldita sea.
Jaxon fue el mismo patán de siempre en la cena de nominados. Apenas habló, pero cuando lo hizo fue para recordarnos que se creía mejor que todos.
—Probablemente será una de ustedes —dijo, sonriendo, metiéndose bistec a la boca. Mantuve la cara neutral. Este idiota me tenía con los pelos de punta.
Izzy apenas tocó su comida. Solo la movía con el tenedor. Se veía pálida y algo no estaba bien.
Luego se agachó y vomitó. Justo al lado de Jaxon.
Asqueroso.
Jaxon saltó de su silla.
—¿Qué carajos?
Yo tampoco me lo esperaba. Izzy Jenkins, la reina rebelde, vomitando en televisión nacional durante la cena de nominados. No era lo que esperaba para esta noche.
Puse mi cara de preocupación.
—Izzy, ¿estás bien?
Jaxon, siendo Jaxon, se rió.
—¿Qué te pasa, Izzy? ¿Estás embarazada o qué?
Y ahí me di cuenta.
Embarazada. Había estado pálida. Apenas comiendo y sin tomar alcohol.
Y ahora vomitando. No sabía si de verdad estaba embarazada o no y no me importaba.
Pero a los productores les importaría. Si sospechaban que una concursante podría estar embarazada, tendrían que hacer algo.
Responsabilidad médica, seguro y abogados. No tendrían opción.
Bingo.
Esperé hasta después de la cena. Fui directo al cuarto de confesiones, el cuartito con cámaras en cada pared donde podíamos hablar directamente con producción. Pedir cosas, reportar problemas, ese tipo de cosas.
Me senté y puse mi cara más preocupada.
—Me preocupa Izzy —dije tratando de sonar sincera—.
No está siendo ella misma últimamente. He notado que se ve pálida, apenas come, y esta noche vomitó durante la cena.
No sé si es estrés o… miren, no quiero asumir nada, pero ¿hay alguna posibilidad de que esté embarazada?
Si juntan todo eso suena como embarazo pero no soy doctora.
Solo creo que alguien debería revisarla. ¿Y si es algo grave?
Las sombras negras de los productores se inclinaron. Parecía que estaban tomando notas.
—Lo vamos a investigar —fue raro hablarle a las cámaras en vez de a una persona, pero sus voces respondían. Mostrando solo sus sombras.
Asentí y salí.
Fue un movimiento sucio, lo sé. Pero estaba nominada y necesitaba planear algo rápido. Los productores no podían darse el lujo de tener problemas de salud y tendrían que sacar a Izzy de la competencia. Al menos planté la duda. De cualquier forma, a mí no me costó nada. A Izzy le podía costar todo.
Sabía que estaba a salvo. O sacaban a Jaxon por sus arrebatos de ira o se deshacían de Izzy por estar “embarazada.”
Me sorprendió mucho ver un nuevo patrocinador durante la fiesta del viernes.
Spiritiq Liquor . Había botellas de neón por todos lados y sus banners estaban por todo el jardín.
Por fin patrocinadores nuevos. La música estaba fuerte y las bebidas no paraban.
Era obvio que los productores no habían aprendido nada de los últimos viernes.
Yo no estaba tomando. Necesitaba mantener la mente clara.
Jaxon estaba borracho. Se tambaleaba de un lado a otro siendo ruidoso e insoportable.
Noté al Dr. Logan Reed junto a él, platicando, también viéndose medio borracho.
¿Eran aliados? ¿O Reed solo estaba jugando inteligente, tratando de conocer a la competencia?
No confío en Reed. Nunca lo he hecho. Ha durado demasiado.