Capítulo 24
Alejandra
Era medianoche y los lobos aullaban a la luna llena.
La manada liderada por Lorena rodeaba todo el estado. 'Espero que no empiecen a aullar también.' pensó Alejandra mientras se infiltraban en el castillo por la bodega. Borja les guió gracias a los auriculares que llevaban puestos.
En lo alto de las escaleras, al fondo de la cocina, los tres equipos se separaron. Alejandra y Romain, acompañados de dos guardias, fueron al comedor. Alejandra rastreó cada arma y las convirtió en cenizas antes de que entraran en el pasillo.
Los gritos que venían del ala oeste alertaron a los guardias.
Salieron furiosos de la biblioteca, pero fueron detenidos por un campo de fuerza púrpura que los mantuvo atrapados y sin poder moverse.
Más hombres corrían por todos lados. Uno de los guardias se encargó de cuatro de ellos mientras Romain derribaba a los otros cuatro, arrancándoles la cabeza de los cuerpos.
Los guardias bajaron por las escaleras centrales llevando los cuerpos de dos mujeres; una joven rubia y una mujer mayor, ambas inconscientes.
"Están vivas, pero tuvimos que sedarlas. Ambas se resistieron y no queríamos hacerle más daño."
"¿Está herida?" preguntó Alejandra, girando la cara de la chica para ver lo mal que estaba. Alejandra puteó y le costó un momento contener su ira. Le habían quitado los ojos y limado sus colmillos a la joven.
"Alejandra." llamó Romain desde detrás de ella.
"Me resulta tan familiar." Dijo mirando a la mujer, mientras llamaba a su magia y comenzaba a curarla.
"Lo sé." dijo Romain, casi en un susurro.
"¿La conoces?" Alejandra finalmente se giró para mirarle. Tenía un aspecto horrible. Como si acabara de ver un fantasma.
"Esa es la princesa Letizia Maria Karenina de Austria. Y yo soy su creador."