DENASIADO PELIGROSO (DEMASIADO PELIGROSO nº 6) Capítulo 22 – Sus Secretos Me Consumen
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Capítulo 22 – Sus Secretos Me Consumen

El contador descendía sin descanso.

Las dos opciones seguían iluminadas sobre la consola.

DESTRUIR EL ARCHIVO.

PUBLICAR EL ARCHIVO.

Nadie se atrevía a tocar nada.

No todavía.

Valeria caminó lentamente entre las estanterías del Archivo Blackwood.

Cada caja contenía una parte de la historia.

Cada carpeta representaba una mentira.

O una decisión imposible.

Comprendió algo que nunca había visto con claridad.

Los secretos no habían destruido únicamente a quienes los ocultaban.

También habían consumido a quienes intentaban descubrirlos.

Lía permanecía sentada junto al antiguo reloj.

Observaba el péndulo moverse lentamente.

De pronto levantó la vista.

—Hay alguien aquí.

Adrián reaccionó de inmediato.

Sacó el arma.

El silencio volvió a llenar el archivo.

Unos pasos resonaron al fondo del pasillo.

No eran apresurados.

Eran tranquilos.

Como si aquella persona conociera perfectamente el lugar.

Vivian contuvo la respiración.

—Otra vez...

La mujer de cabello gris apareció entre las sombras.

Vestía el mismo abrigo oscuro.

Pero esta vez no ocultaba su rostro.

Se detuvo a pocos metros de ellos.

—Ya basta de perseguir fantasmas.

Ha llegado el momento de terminar esta historia.

Adrián dio un paso al frente.

—¿Quién es usted realmente?

La mujer sostuvo su mirada.

—Mi nombre es Helena Voss.

Fui la primera responsable del Proyecto Herencia.

Y también la última que intentó detenerlo.

Valeria sintió que el corazón se aceleraba.

—¿Por qué esconder a Lía?

Helena miró a la niña con una tristeza imposible de fingir.

—Porque cuando una generación fracasa...

La siguiente siempre paga el precio.

Vivian bajó lentamente la cabeza.

—Sabía que seguirías viva.

Helena sonrió con amargura.

—Y tú sabías que algún día tendrías que contar toda la verdad.

Vivian no respondió.

Ya no tenía fuerzas para defender las decisiones del pasado.

Helena colocó una carpeta sobre la mesa.

Era mucho más delgada que las demás.

En la portada solo había una palabra.