Debajo de las Nubes (Debajo de las Nubes 1) Capítulo 13 ¿Historia mal contada? #2
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Capítulo 13 ¿Historia mal contada? #2

- ¿Puedo madre? - Ethan miro a su madre, dentro de su corazón latía con fuerza, odiaba este sentimiento, pretender que todo está normal, pero es mentira, no puede desahogar ese sentimiento de incomodidad que tiene al estar cerca de su madre, eso le frustra.

- Si…ve, tengo mandados que hacer así que estaría bien que estés con alguien en vez de estar solo en casa.

- Oh que bueno Eva, prometo cuidarlo bien durante esas horas, justo Olivia y yo teníamos pensado un platillo tradicional de nuestro país natal, estoy segura de que a Ethan le encantara.

Conversaron un poco más hasta que llegó la hora de despedirse, Olivia y su madre se adelantaron, mientras la familia con colores oscuros y fríos se quedaban para darse una despedida.

- Hazle caso a Luz en lo que te diga.

- Si madre…

- No me metas en problemas con lo que hagas allá.

- Si madre…

- Tampoco molestes a Olivia y Luz con nuestros problemas recuerda…

- No debes molestar a otros con tus problemas, entiendo, ¿puedo irme ya?

- …si…te veré en la noche.

Ethan se dio media vuelta para alcanzar a la otra familia ambos ángeles que fueron espectadores de esa despedida muy fría, se quedaron viendo como aquella señora fría se iba de ahí a un paso lento, el de cabello caramelo tenía una roca en mano listo para lanzarla hacia ella, pero justo en el momento Kezef lo tomo de la muñeca y comenzó a arrastrarlo hacia donde se dirigían sus humanos.

- ¡Suéltame! ¡Se lo merece!

- No podemos dañar físicamente a ningún humano…

- Es solo una roca pequeñita no le hará nada.

- Zerachiel, he dicho no.

- Bueno…

(…)

-Y esta es nuestra casa, perdona la decoración, no podíamos vivir sin siquiera una pequeña decoración a semejanza de nuestro hogar.

Luz abrió la puerta dejando ver una casa casi con las mismas divisiones y cantidad de salas que la casa de Ethan solo que a comparación de la suya, había más decoraciones sobre las paredes y muebles llamándole la atención esas decoraciones tradicionales mexicanas.

Se acercó a mirar las decoraciones que había sobre la chimenea viendo como justo en el centro de esta había una imagen que, para él, era extraño de verla, una foto religiosa de una mujer con un velo de color verde con estrellas doradas encima de este, la mirada que daba era serena y calmada.

- ¿La virgen de Guadalupe? - pensó en voz alta acercándose Olivia a él para mirar la foto también.

- Si…creme que en México adoramos más a la morenita que a Jesús, es algo irónico – le dio unas palmadas en el hombro- siéntete cómodo, iré a ayudar a mamá para la comida – el chico asintió en silencio mientras la chica con más años se iba de ahí - ¿conocías esta persona?

- Ni idea - Zera que estuvo todo el tiempo al lado de él miraba atentamente la imagen con una mano en su barbilla tratando de sacar todo detalle posible de esa imagen- aunque el velo que tiene me recuerda a…Barachiel- ese nombre lo dijo a lo bajo, como si le costara decirlo.

- El lugar es muy cómodo, me gusta sus decoraciones, le dan un poco de vida a la casa- Ethan paso de largo de esa foto para ver otras decoraciones que había en la sala y en el pasillo donde estaba la escalera al segundo piso mirando como en ese lugar solo había unas fotos colgadas de un bebé; que imagino que ese bebé seria Olivia; y otras donde había una pareja casada, otro un grupo de personas reunidas y muchas más con caras que el obviamente no reconocería.

Volvió a la sala para darse cuenta que en la esquina de esta había una vitrina grande, se acercó a esta para darse cuenta la cantidad de objetos que había ahí, podía fácilmente ver cualquier lado de esa vitrina y vería cosas totalmente diferentes, carritos, platos y tazas de porcelana, una cajita de madera, joyería, etc.

Abrió un poco la vitrina para agarrar una taza de porcelana que tenía flores pintadas claramente a mano, lo agarro con una delicadeza, mirando todos los ángulos de esa taza, le parecía vieja, pero de alguna forma elegante.

- Porque tienen guardadas estas tazas, ¿no las usan para tomar?

- Es por que tienen valor sentimental - la voz gruesa de Kezef hizo que casi se le cayera esa taza de las manos al chico dándole casi un paro cardiaco por eso.

- Este lugar está lleno de recuerdos, es muy…interesante, solo necesito ver todo a detalle para conocer una parte de la vida de Olivia - Kezef miro.

El de ojos azules miro a ese ángel que es amigo de Zera y después volvió a ver aquella vitrina, tan llena de recuerdos, de sentimientos que esas personas vivieron en el presente de su momento, aquella taza que sostiene tal vez lo agarro algún ser querido que ya no estaba en esa familia pero que, aun así, tener aquella taza era como si simbólicamente esa persona siguiera ahí.

- Casi me haces tumbar un recuerdo de alguien - dijo Ethan mientras volvía a acomodar aquella taza en la vitrina para seguidamente cerrarla.

- Ay…perdón.

- Es increíble Kezef, ¿Cómo es que no has llegado a romper nada aquí?

, la mayoría de las cosas parecen estar hechas de algún material delicado - Zera se encontraba al otro lado de la sala mirando unas pequeñas figuritas de animales hechas igualmente de porcelana, esta solo los miraba con mucha cercanía para según él, lograr apreciar todos los detalles.

- En realidad en mi primer día rompí un marco de una foto, estaba realmente nervioso cuando llegué a aquí

- ¿Tan asustados se sienten en llegar al mundo humano? - Ethan ya estaba sentado en el sofá mirando a ambos ángeles rondar de un lugar a otro.

- Bueno…prácticamente si, en nuestro hogar solo vemos el mundo humano por textos o ilustraciones muy viejas, cuando es hora de nuestra misión, realmente solo vamos aquí con una muy vaga idea de cómo es el mundo humano, así que es normal que nos sintamos perdidos y con miedo.

- Además…nuestra forma de llegar aquí no fue…

la mejor de todas- el de ojos amarillos hablo con una voz baja mientras acariciaba con su dedo índice una figurita de porcelana con forma de conejo, aún recuerda esa vez que llego al mundo humano, como su pecho ardía, como sus ojos se cegaron del dolor y como su ala izquierda fue rota, una tortura que se le hizo eterna.

Kezef le dedico una mirada de preocupación a Zera, sabía que esa frase de “nuestra” no era para referirse a ambos, si, Kezef tuvo un ataque de pánico a la hora de llegar a la tierra pues aquella mirada de Barachiel lo dejo con un miedo rotundo como si lo hubiera hipnotizado, pero Zera le conto como él llego ahí, con solo las palabras que salieron de la boca de su amigo fueron suficientes para imaginarse la tortura.

- ¿No hay seguridad a la hora de mandar ángeles a aquí?

- Las hay, realmente son buenas…yo solo tuve mala suerte – dejo de acariciar esa figurita dándose la media vuelta y estar frente a frente con sus amigos, dándoles una leve sonrisa.

Ethan los miro a ambos y alzo los hombros sin decir nada más, pronto se escuchó una voz que soltaba una queja, para especificar una mala palabra con ese tono cantadito tan expresivo del acento patriota de las anfitrionas del hogar.