Fase 8. Posfacio
Bueno… qué decir después de escribir todos estos textos y poemas. Si alguien me preguntara si existe ese tipo de conexión le diría que sí. ¿Sabéis por qué?
Porque no hubo persona que me sacara todo lo que tenía dentro de mí y no, para nada es malo, todo lo contrario. ¿Qué sucede cuando te ponen delante de un espejo con todas las cosas que no nos gustan de nosotros mismos y, a la vez, ese mismo reflejo te saca también todo tu absoluto potencial interno?
Cuando escribía, fueron muchas horas en las que la mitad de ellas las pasé llorando… porque, como digo en uno de los textos, no son palabras… son susurros de mi alma. Nadie más sabe la de lágrimas que esconden estas páginas.
Doy las gracias a la vida por ponerme al lado de personas increíbles: chamanas, canalizadoras, etc. Con el tiempo, se convirtieron en familia que no solo me dijo lo que ya sabía, sino que me ayudó a transitar todo este proceso del alma y del corazón que no solo habita en mí, sino también en esa contraparte.
Con esta frase me despido: «Una relación así nunca será una relación intensa… sino una relación transformadora».
Cierro este diario con todo el amor que hay en mi corazón. Hasta pronto.
Atentamente: Una llama gemela.
Antonio Pardo Cárcel.