Animal espiritual
Quiero ver contigo la luna llena desnuda.
Que juntos sintamos la ternura de nuestras caricias... envueltas en esa locura con cada abrazo y beso que me das.
Necesito ese aire para seguir caminando, por este eterno amor que nos envolvió en esa magia que sentirás cada día de nuestra vida... Quiero que sigas sonriendo y creciendo junto a mí...
Llegué para hacerte feliz, llegué para valorarte y para hacerte sentir.
Como lobo espiritual, te daré la luna y bajo su sombra me deleitare con tu figura perfecta.
Recorriendo cada rincón de tu piel y tu corazón.
En los duros inviernos, el frío llegará a rozar tu piel; te arroparé con mi cuerpo, con mi calor y esa aura de protección.
Y tú, como caballo espiritual, me darás esos prados verdes y la libertad para perseguir nuestros sueños bajo ese manto estrellado, tumbados... mirando al cielo y que juntos conseguiremos.
Te quiero enseñar a soñar a lo grande, a pensar siempre en positivo, a educarnos mejor cada día, porque quiero que esto funcione; es la verdad de mi corazón.
Crecer como compañeros... ser un equipo con proyectos, juntos.
Porque la vida es progreso, la vida es determinación, y te daré mi mano siempre que la necesites, porque quiero que seamos ese gran árbol sabio lleno de sueños, conocimiento, experiencias e historias que materializar, que poco a poco se irán haciendo realidad.
Contando días
Vivo contando los días,
para poder verte.
Y volver a sentir esos dulces labios,
los latidos de tu corazón... aunque... para mí...
no son latidos... es como música marcando la piel;
le soy fiel, fiel a estos sentimientos,
a esta melodía que me está pidiendo
que no me despegue de ti jamás,
de esas, nuestras vidas, llamadas eternidad.
Amor puro
Supongo que el amor real es así... no escapa si se presentan tormentas y no huye si hay un tsunami; no se rompe si hay un terremoto por la magnitud de cualquier seísmo… porque las grietas son por donde de verdad se ve la luz.
Un amor de verdad se queda para reconstruir las ruinas y verte sonreír de nuevo cada día.
Y por eso te diré algo: el amor sin amor no es nada, por eso luchas para que te llegue al alma.
Me gusta el dinero... pero... me gusta más el amor puro, el amor sincero.
Preferiría ser pobre en una granja con cuatro cabras a las que ordeñar y cuatro caballos con los que trotar, con una mujer a mi lado que me ame de verdad, que sonría por cada tontería que hagamos, que me comprenda y que sienta mi corazón en la palma de sus manos.
El tiempo…
La vida pasa... el tiempo se nos acaba y es lo único que no podemos parar... ese reloj biológico que nos dan al nacer, que no deja de sonar... tic-tac...
Nadie nos dice qué es lo que nos depara en los años venideros; viviremos el presente para moldear el futuro, pero un futuro contigo... siguiendo las sendas que nos marcó el corazón con ese hilo rojo que nos unió.
Solo te pido una cosa, y es que corramos, saltemos, vivamos... hazme sentir el águila que estoy destinado a ser.
Volemos juntos por montañas escarpadas donde los vientos nos marcarán el alma, con ese aire inundando nuestros pulmones, sintiendo miles de sensaciones.
La lluvia rozará nuestras alas y nos obligará a bajar a ese nido que llamaremos hogar. Para que al día siguiente el vuelo podamos retomar.
Nuestros proyectos habrán llegado y ese día nos miraremos y recordaremos ese día en aquella cafetería, porque la vida nos dio este regalo que nos marcó el corazón como un tintero...
que desde ese día mis labios solo pudieron decir una cosa… te quiero.