Capítulo 11 Revelaciones. #2
-Akasha: Esa mosca muerta intentó robarme mi juguete… así que tuve que deshacerme de ella… Tenemos cientos de trampas instaladas por toda la escuela; solo tuve que elegir el lugar indicado y—¡puf!—pasó a mejor vida…
-Guty: ¿¡Cómo te atreves a jugar así con la vida de las personas!?
Forcejeo intentando soltarme, pero las cuerdas están atadas con demasiada firmeza…
-Akasha: Tranquilo… muy pronto podrás reunirte con ella, mi lindo juguetito…
Apunta con su pistola directamente hacia mi frente…
-Akasha: ¡Hasta nunca!
Su semblante se llena de determinación; está decidida a jalar el gatillo y poner fin a esto aquí mismo… lo cual es una verdadera lástima… Me habría gustado que las cosas terminaran de otra manera, pero ella misma eligió este camino…
-¡Espera!
Una voz masculina, firme y joven, resuena detrás de mi silla, deteniéndola en seco…
-Aún no…
-Guty: ¿Hmm?
No alcanzo a ver a quién pertenece la voz que acaba de impedir que Akasha dispare; sin embargo, escucho el eco pausado de sus pasos aproximándose a mis espaldas, rompiendo el silencio a cada segundo…
-Antes de que todo esto termine… quiero saber… ¿cómo lograste descubrirme…?
Por detrás de mi silla aparece caminando el viejo James como si nada le hubiera ocurrido, a pesar de llevar la camisa cubierta de sangre…
-Guty: Maldición… pensé que las balas a esa distancia lograrían perforar el chaleco…
-James: Sabía que existía una remota posibilidad de que sospecharas de mí, así que llevé puesto un chaleco balístico reforzado…
El viejo James se coloca frente a nosotros, toma una de las sillas de su consultorio y se sienta justo delante de mí…
-James: No lo entiendo… debiste haber fallado… ¿Cómo lo descubriste?
-Guty: Admito que no habría logrado descifrarlo dentro del tiempo límite sin un poco de ayuda externa. Tu telaraña era inmensa… y prácticamente indescifrable… Tu plan era casi perfecto, Brandon…
En un súbito arranque de ira, acerca su arrugado rostro violentamente hacia mí…
-Brandon: ¿¡Tienes idea de cuántos años me tomó construirla!? ¿¡EH!?
-Guty: No lo sé… aunque dudo que eso importe a estas alturas…
En ese instante me propina una violenta patada que me derriba al suelo junto con la silla a la que estoy atado…
-Guty: ¡Goah!
-Brandon: Levántalo…
Mientras Akasha se acerca para incorporar la silla, consigo deslizar una pequeña navaja táctica fuera de mi bolsillo y ocultarla entre mis manos…
-Brandon: Ahora dime… ¿cómo lo hiciste?
Akasha levanta mi silla y vuelve a colocarla frente a él…
-Brandon: ¿Cómo lograste atar los cabos…?
Aprovecho su sed de respuestas para distraerlo con la verdad mientras corto sigilosamente las cuerdas detrás de mis muñecas…
-Guty: Desde el momento en que supe de tu existencia…
no había un candidato más idóneo para ser la mente maestra que tú…
Encajabas en el perfil psicológico a la perfección; sin lugar a dudas, tenías que ser tú…
Sin embargo, había una interrogante que me atormentaba una y otra vez: ¿cómo podías seguir orquestando los homicidios dentro del plantel sin mantener ningún vínculo laboral con la universidad?
Esa duda me llevó a vigilar tu domicilio…
-Brandon: ¡Eso no prueba absolutamente nada! ¡Cuando fuiste a espiarme no encontraste nada sospechoso que me vinculara con esta escuela!
-Guty: Exacto: aquel día no hubo nada que te vinculara con el plantel.
No obstante, cuando el director me confesó segundos antes de morir que conocía la identidad del asesino, un puente se abrió de golpe en mi mente…
Fue entonces cuando lo comprendí todo: el director te había alertado de que yo estaba indagando sobre ti y de que iría a vigilarte, por lo que tomaste tus precauciones y fingiste una rutina completamente ordinaria…
-Brandon: Ese maldito bocón de mierda fue un inútil hasta el último segundo…
-Guty: Además, en el asilo únicamente laborabas en el turno vespertino, lo cual hacía que casualmente tu horario de trabajo jamás se cruzara con el horario matutino de esta universidad—permitiéndote asistir todas las mañanas al plantel y deleitarte asesinando a jóvenes inocentes… solo para alimentar tu ego…
-Brandon: ¡No, no, no, no, NO! ¡Simples corazonadas circunstanciales no bastan para derrumbar todo lo que he creado!
-Guty: Sinceramente, no tenía la menor idea de cómo lograbas entrar y salir de la escuela a plena luz del día…
hasta que leí un breve informe en los archivos confidenciales de la policía de Tokio mientras rastreábamos la fecha en que fue asesinada la verdadera jefa de cocina.
En aquel listado de muertes sin resolver, dimos con el caso de un anciano llamado… James.
-Brandon: ¿¡Cómo conseguiste acceso a eso!? ¡No fue más que una simple coincidencia de nombres!
-Guty: Tal vez sí… tal vez no… Pero, irónicamente, yo acababa de charlar en este mismo consultorio con un anciano llamado James cuyas señas coincidían al pie de la letra con las del difunto del archivo policial.
¿Acaso el viejo James había regresado de la tumba para dar terapia a estudiantes universitarios? No lo creo…
-Brandon: Es imposible… No pudiste haber descubierto todo eso tú solo… ¡Alguien tuvo que traicionarme!
-Guty: Desconozco cuánto tiempo me habría tomado hallar ese archivo por mi cuenta, pero lo que sí sé es que, una vez que leí aquel reporte policial… cruzar los registros laborales entre tú y James fue pan comido…
En un ataque de furia descontrolada, Brandon toma una de las sillas de la oficina y comienza a estrellarla repetidamente contra la pared…
-Brandon: ¡Maldita sea! ¡Mi red! ¡La obra que tantos años me costó construir!
-Guty: El buen James… era uno de tus tantos pacientes en la casa de retiro donde trabajas, y padecía Alzheimer al igual que los demás ancianos a tu cargo…
Obviamente lo elegiste de entre todos ellos porque era un psicólogo retirado, un historial que se ajustaba como anillo al dedo a tu propio perfil profesional.
Así que, cuando sufrió un infarto y fue hospitalizado, no desaprovechaste la oportunidad de desconectarlo en su cama de hospital y usurpar su identidad para infiltrarte como psicólogo dentro de esta escuela…
Jadeando tras destrozar la silla contra el muro, se deja caer en otro de los asientos del consultorio…
-Brandon: Ah… ah…
-Guty: Utilizaste costosos materiales de caracterización profesional al más puro estilo de Hollywood para moldearte un rostro senil impecable… con el cual te hiciste pasar durante años por el viejo James…
-Brandon: Cállate…
-Guty: Después inventaste el pretexto de padecer artritis reumatoide para evitar estrecharle la mano a nadie e impedir que notaran la textura de la piel sintética…
-Brandon: Cállate…
-Guty: Coartada que se vino abajo cuando noté que abrías y cerrabas sin la menor dificultad la perilla de tu consultorio pese a tu supuesta artritis severa…, y más aún hace rato, cuando el profesor de educación física estuvo a punto de chocar contigo en el pasillo…
-Brandon: Ya escuché suficiente… Akasha, pásame el arma…
-Guty: Aunque debo admitir que utilizar un chaleco antibalas de alto calibre bajo la bata para simular el sobrepeso de un anciano fue un toque brillante…
-Brandon: Se acabó, Guty; una vez que estés muerto, la verdad morirá contigo…
-Guty: Tal vez…
En esa fracción de segundo termino de trozar la soga que sujetaba mis muñecas, pateando de un golpe la pistola de su mano mientras me despojo del resto de las ataduras.
-Brandon: ¡Desgraciado!
Alcanza a conectarme una fuerte patada en el pecho que me proyecta hacia atrás contra el suelo, impulso que aprovecho para rodar, liberarme por completo de las cuerdas y ponerme de pie de un salto…
-Guty: Ah… ah…
-Akasha: Entonces… lo haremos por las malas; así será más divertido…
-Guty: Eso parece…
Ambos se abalanzan simultáneamente contra mí; doy un paso rápido hacia atrás para tomar impulso y le conecto una contundente patada lateral a Brandon que lo manda directo a la lona fuera de combate…
dejando frente a mí únicamente a Akasha, quien logra impactarme con una rapidísima patada que me estrella contra la pared…
-Guty: ¡Goah!
El golpe llevó mucha más potencia de la que esperaba…, sacándome el aire por un instante… Lentamente me reincorporo del suelo…
-Guty: Ah… ah… Así que… de verdad practicas artes marciales, ¿eh…?
-Akasha: Muay Thai, para ser exactos… Soy la actual campeona nacional…
-Guty: Uh…
-Akasha: No fuiste a ver mi combate el otro día…
-Guty: Quizás debí haber ido…
La patada que acaba de conectarme demuestra que no está alardeando en absoluto… por lo que tendré que ponerme serio si quiero salir bien librado de esta pelea…
-Akasha: ¿Listo…?
Sacudo un poco el polvo de mi ropa mientras sostengo su mirada clavada en la mía…
-Guty: Vamos…
Se lanza hacia mí a toda velocidad…; sus patadas son tan veloces y letales que hacen añicos las sillas que se interponen a su paso…
-Akasha: Guty… si no contraatacas, no será nada divertido vencerte…
Al esquivar sus embestidas, siento la ligera y letal brisa que dejan sus puños al rozar mi rostro, mientras aguardo el instante preciso para responder con un potente derechazo que ella logra eludir agachándose en el último segundo…
-Akasha: ¡De eso estoy hablando!
El combate continúa en un vertiginoso intercambio de golpes que van y vienen en ambas direcciones; cada ataque es esquivado o bloqueado por ambas partes como si nuestra pelea fuera una danza interminable de violencia…
Los impactos de Akasha buscan directamente los puntos vitales de mi cuerpo…
; en verdad está decidida a matarme, y cada vez que bloqueo una de sus patadas con los antebrazos siento la brutal potencia y determinación detrás de cada golpe…
-Akasha: ¡Sí!
Con un salto ágil esquivo una barrida traicionera dirigida a mis tobillos…
-Guty: Uff…
Pero el respiro dura apenas un parpadeo: Akasha continúa presionando hacia adelante con ansias, disfrutando cada segundo del enfrentamiento…; alcanzo a desviar por milímetros un golpe directo a mi tráquea…
-Akasha: Ah… ah… Eres muy bueno; no esperaba menos de ti.