Code: Fearless Capítulo 8 El principio del fin.
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Capítulo 8 El principio del fin.

La voz alarmante del especialista vuelve realidad uno de mis peores temores: me informa que, durante la hora del almuerzo, los estudiantes comenzaron a pelear entre sí sin motivo aparente, estallando en una ola de caos sin precedentes dentro de la escuela.

-Guty: Maldición… en un momento enviaré refuerzos.

-Superior: ¿¡Qué está ocurriendo, Agente!?

-Guty: Lo siento, señor; nuestra conversación tendrá que esperar.

Sin perder un segundo, salgo de la habitación de aislamiento y me dirijo directamente a la oficina del comandante de la comisaría.

-Guty: ¡Envíe a todos los oficiales disponibles a la Universidad de Tokio; se ha desatado una trifulca masiva!

-Comandante: ¿¡Qué!? ¡Lo haré de inmediato!

El radio instalado en todas las patrullas de la policía de Tokio transmite el mismo mensaje de emergencia: "A todas las unidades disponibles, diríjanse de inmediato a la Universidad de Tokio; ha estallado una enorme trifulca. Favor de tomar todas las medidas necesarias".

-Guty: No pensé que respondería tan rápido al golpe…

Subo a una de las patrullas de la estación y me dirijo a toda velocidad hacia la universidad junto con el resto del escuadrón policial.

Al llegar nos topamos con una enorme cortina de caos en la que los valientes oficiales no titubean en adentrarse para comenzar a neutralizar a los estudiantes.

La batalla campal duró más de lo previsto —aproximadamente dos horas—, aunque afortunadamente la policía logró someter a todos los alumnos para posteriormente trasladar a los heridos a los centros médicos más cercanos…

Mientras tanto, me dirijo al cuarto de monitoreo para revisar la grabación del área donde inició el disturbio.

A pesar de analizar detenidamente el video, no logramos encontrar una causa aparente para el estallido del conflicto: sin razón alguna, uno de los estudiantes comenzó a discutir con su compañero de al lado hasta llegar a los golpes; ese mismo patrón se repitió de forma simultánea en diversas mesas del comedor, haciendo estallar la batalla campal…

-Especialista: ¿Cómo pudo suceder algo así?

-Guty: Aún no lo sé…, pero sin duda lo que pasó hoy en el comedor fue exactamente lo mismo que les ocurrió al Agente Carter y al Agente Milton…

Una vez que la situación quedó bajo control, las clases vespertinas se suspendieron y la escuela cerró temprano debido a que muchos estudiantes resultaron seriamente heridos; asimismo, la dirección emitió un boletín informando que al día siguiente tampoco habría clases en el plantel para dar tiempo a que los alumnos lesionados se recuperaran…

Por mi parte, tras concluir el análisis de las grabaciones, me dirigí hacia mi departamento para tomar un breve descanso.

Fue una jornada sumamente ajetreada…, por lo que un buen baño me vendría muy bien.

Al llegar a mi departamento, lleno la tina con agua caliente para sumergir mi cuerpo en ella y disfrutar de un momento de calma; resulta más placentero de lo que parece y me ayuda a poner en orden mis ideas.

Mientras permanezco recostado en la bañera, recuerdo que mañana no habrá clases, lo cual podría traducirse en un día perdido: si la escuela está vacía, no habrá asesino al cual perseguir y, con todo el equipo de monitoreo operando al máximo, cualquiera que vaya al plantel mañana quedaría inmediatamente en la mira—así que dudo mucho que el culpable quiera exponerse de ese modo…

Después de 30 placenteros minutos, salgo de la bañera y me pongo mi ropa de dormir…

-Guty: Cenaré algo ligero antes de ir a la cama…

Camino con tranquilidad hacia la cocina; el eco de mis pasos resuena por el departamento hasta llegar al refrigerador, de donde saco leche para servirme un vaso, además de mantequilla y mermelada para prepararme dos rebanadas de pan tostado.

-Guty: Podría aprovechar el día de mañana para ir a investigar al psicólogo Brandon… Aunque por ahora no haya nada que lo vincule directamente con la escuela, sigo pensando que es el candidato perfecto…

Una vez que termino de cenar y lavar los platos, me dirijo con calma a mi habitación y programo la alarma a las 7:00 de la mañana; lo mejor será salir temprano para observar de principio a fin su rutina diaria…

Tras recostarme, duermo plácidamente durante el resto de la noche disfrutando del confort de mi cama hasta que el molesto timbre de la alarma me despierta, marcando el inicio de la investigación.

Comienzo encendiendo mi computadora y buscando la dirección actual de Brandon, la cual localizo rápidamente…

-Guty: Bien… con eso basta.

Salgo del departamento llevando mi mochila al hombro. Al igual que en los días anteriores, está haciendo muchísimo frío, lo que me obliga a salir bien abrigado; en esta ocasión no es mala idea llevar varias capas de ropa encima, pues me ayudará a ocultar mi identidad mientras lo vigilo…

-Guty: ¡Taxi!

Subo a un taxi y le indico nuestro destino, dirigiéndonos hacia una de las zonas más adineradas de la ciudad, donde se alzan grandes residencias de hermosa arquitectura tradicional.

A decir verdad, no me sorprende; después de todo, tiene un empleo muy bien remunerado, por lo que es natural que resida en un sector exclusivo.

-Guty: Aquí está bien.

Nos detenemos a unas cuadras del domicilio; vigilaré desde la distancia, ya que necesito observar qué hace cotidianamente… Camino hasta un punto estratégico y saco de mi mochila unos binoculares que me permiten observar desde lejos, examinando hasta el más mínimo detalle de la casa de Brandon.

Al observar la residencia a la distancia, todo indica que aún no ha salido de ella, así que tomo asiento para mantenerme al tanto de cualquier movimiento.

Al cabo de unas cuantas horas, finalmente sale Brandon de su domicilio vistiendo ropa deportiva; parece que saldrá a correr por el vecindario.

Observo desde lejos cómo se va alejando de la cuadra, por lo que rápidamente guardo mis cosas y me dispongo a seguirlo a una distancia prudente para evitar que note mi presencia.

Pasó la mayor parte de la mañana ejercitándose sin realizar nada remotamente sospechoso; después regresó a su casa y no volvió a salir sino hasta las 4:00 de la tarde, hora en que partió conduciendo su automóvil hacia la casa de retiro donde imagino que atiende a sus pacientes con Alzheimer.

Cerca de las 9:00 de la noche regresó a su domicilio y no volvió a salir en toda la noche.

-Guty: Lleva a cabo una vida completamente común y corriente…

Decepcionado, emprendo el regreso a mi departamento; no cabe duda de que el día de hoy fue un completo desperdicio…

Al llegar a casa, tomo asiento con calma en el sillón para analizar la situación.

Mañana será el quinto día… lo que significa que solo me quedan dos días para dar con el asesino.

A pesar de haber eliminado a uno de sus principales títeres…

sigo sin contar con información suficiente para poner en la mira a un sospechoso principal…

-Guty: Si no es Brandon… ¿entonces quién? ¿Qué otro perfil contaría con el intelecto suficiente para orquestar algo de esta magnitud…?

Por un momento cierro los ojos intentando hallar la respuesta a las interrogantes que me atormentan; sin embargo, no encuentro a nadie más que encaje con el perfil de un criminal de este calibre…

-Guty: Sin pistas no llegaré a ningún lado… será mejor ir a la cama…

Lentamente me levanto del sillón y camino hacia mi habitación, quitándome toda la ropa de abrigo para dormir cómoda y plácidamente.

Al cabo de unas horas, el molesto sonido de la alarma me despierta marcando el inicio de un nuevo día.

Me levanto sin perder tiempo y me alisto para ir a la escuela; como de costumbre, el autobús pasa 10 minutos después de que salgo a esperarlo.

Abordo la unidad con mi café en mano y tomo lugar en uno de los asientos vacíos.

-Akasha: Buenos días, Guty. ¿Me puedo sentar?

-Guty: Adelante… ¿Hmm?

Noto que tiene un moretón en una de sus mejillas…

-Guty: ¿Qué te pasó?

-Akasha: El otro día, durante el alboroto en el comedor, me golpearon…

Debido a que en ese momento me encontraba en la estación de policía, olvidé por completo que Akasha estaba en la escuela cuando estalló la trifulca…

A pesar del golpe en la mejilla, parece encontrarse bien; muchos de los estudiantes terminaron hospitalizados debido a la gravedad de sus lesiones, mientras que otros corrieron con mejor suerte y solo resultaron con algunos moretones como Akasha.

-Guty: ¿Estás bien?

-Akasha: Sí, solamente recibí unos cuantos golpes, no te preocupes…

El resto del trayecto transcurrió en calma.

Al llegar a la escuela, pensé que nos toparíamos con algún nuevo incidente; sin embargo, todo luce…

incómodamente tranquilo… Todo indica que esta vez el asesino se encuentra en jaque: tiene que calcular muy bien su próximo movimiento o podría terminar arruinando toda su partida.

Si es lo suficientemente astuto —y vaya que lo es—, aguardará hasta tener asegurado el éxito de su siguiente jugada; por otro lado, este silencio es un arma de doble filo, ya que si permanece inactivo tampoco tendré rastro alguno para localizarlo…

-Guty: Ah…

Mientras el asesino opta por guardar silencio, en otro punto de la ciudad se está generando bastante movimiento: en un elegante restaurante se lleva a cabo una discreta conversación…

-Ministro: Así que finalmente atrapó al asesino. Al parecer es más hábil de lo que pensé, aunque es una lástima que el criminal muriera durante su captura, pues pudimos haber logrado grandes cosas con él.

-Director: Yo no aseguraría que atraparon al asesino…

-Ministro: ¿Acaso sabes algo que yo desconozco?

-Director: No…, es solo que me resulta sumamente extraño que el agente siga asistiendo a la escuela después de haber abatido supuestamente al culpable…

-Ministro: Tienes razón…

Un breve silencio se apodera de la mesa hasta que el ministro vuelve a tomar la palabra…