Code: Fearless Capítulo 6 Punto de quiebre. #2
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Capítulo 6 Punto de quiebre. #2

-Guty: Bien, en este momento debe de estar en la tercera planta…

Cierro de golpe la laptop y corro a toda velocidad hasta el tercer piso, revisando cada uno de los salones donde se imparten clases; si el rol de turnos del sistema es correcto, una de estas aulas debería encontrarse desocupada en este momento…

-Guty: ¡Es este!

Al llegar frente al salón indicado, abro rápidamente la puerta; sin embargo, el aula se encuentra completamente vacía—todo indica que la persona que busco ya terminó de limpiar esta área.

-Guty: Rayos…

A pesar de haber fallado en el primer intento, no soy de los que se rinden a la primera, así que salgo al pasillo y reviso los salones restantes.

Cuando estoy a punto de llegar al último rincón del corredor, diviso una puerta con un letrero que dice: "Cuarto de intendencia — Solo personal autorizado".

Sin pensarlo dos veces, abro la puerta y encuentro en su interior exactamente al sujeto que estaba buscando.

-Guty: Usted debe de ser Wilbert…

-Wilbert: Los alumnos no tienen permitido entrar aquí; salga, por favor.

Intenta deshacerse de mí con esa excusa tan absurda, pero llegados a este punto de la partida las cortesías salen sobrando, así que lo sujeto del cuello y lo estrello contra la pared.

-Guty: ¡No estoy para juegos! ¡Vas a decirme ahora mismo quién te ordena eliminar toda la evidencia de los homicidios que ocurren en esta escuela!

-Conserje: ¡No sé de qué estás hablando!

Intenta hacerme dudar, pero me aseguré de verificar previamente sus zonas asignadas y no cabe duda de que esas áreas están bajo su directa responsabilidad; además, confirmé su registro de asistencia en los días exactos de los incidentes, por lo que sus palabras carecen de todo fundamento.

-Guty: ¿Conque no sabes, eh…?

Un fuerte rodillazo en el estómago quizás lo ayude a refrescar un poco la memoria…

-Conserje: ¡Goah!

El impacto es tan contundente que sus piernas flaquean, haciéndolo caer de rodillas al suelo mientras tose y escupe saliva repetidamente.

-Conserje: Ah… ah… me está confundiendo… yo no soy el hombre que busc—

En ese instante, una fuerte patada en el rostro lo silencia en seco…

-Conserje: ¡AAHH!

-Guty: Tengo entrenamiento militar y conozco cientos de métodos de tortura… ¿¡Por cuál quieres empezar!?

-Conserje: ¡Piedad! ¡Soy inocente!

¿Inocente? ¿Realmente lo será? ¿Será posible que me haya equivocado… y este hombre esté pagando por el crimen de alguien más…? Lo dudo mucho…

-Guty: Solo estás prolongando tu sufrimiento…

-Conserje: ¡No, por favor, NOO!

Lentamente aplasto los dedos de su mano contra el suelo, sintiendo cómo crujen bajo mi calzado…

-Conserje: ¡AAAAHHHH!

-Guty: ¿¡Y bien…!?

-Conserje: Ah… ah… le juro que yo no hice nada… ah… ah… me confunde con alguien más…

Se arrastra lentamente por el piso mientras sus lágrimas humedecen las baldosas y la sangre que escurre de su nariz salpica su uniforme gota a gota.

-Conserje: Ah… el día que ocurrió aquel incidente yo ni siquiera vine a trabajar a la escuela…

Al alcanzar la pared del fondo, se apoya en el marco de la ventana para incorporarse con aparente dificultad; a pesar de que mis golpes fueron medidos, representa a la perfección su papel de hombre malherido…

-Guty: Es muy curioso que digas eso…

Me aparto un momento de él, caminando con calma por el cuarto de intendencia entre cajas, cubetas y artículos de limpieza; sin embargo, hay algo en particular que capta mi atención… los casilleros de los trabajadores…

-Guty: Porque, casualmente, cuando revisé tu registro de entrada de ese día, aparecía que habías asistido puntualmente a trabajar…

-Conserje: Tal vez me confundí de fecha…, pero de verdad yo no hice nada…

-Guty: No te preocupes… si asististe o no ese día no es lo que me interesa averiguar… Lo que en verdad quiero es…

Al estar lo suficientemente cerca de los casilleros, clavo la vista en uno cuya puerta se encuentra entreabierta…, de cuyo interior saco un peculiar objeto que llevaba días buscando…

-Guty: Que me expliques… ¿qué hace dentro de tu casillero el machete con el que asesinaron a aquel estudiante por la mañana antes de que iniciaran las clases? Un machete que, por lo visto, no tuviste ni siquiera la delicadeza de limpiar…

-Conserje: ¡Eso no es mío!

-Guty: ¿¡Entonces qué hace guardado en tu casillero…!?

En ese instante encajaron todas las piezas del rompecabezas del primer homicidio… ¿Cómo era posible que alguien hubiera matado a un alumno a machetazos sin que nadie viera absolutamente nada…? Y, por si fuera poco…, ¿cómo había desaparecido misteriosamente el arma homicida…?

Primero… Al formar parte del personal de intendencia, tiene la obligación de ingresar una hora antes que el alumnado para asegurarse de que las aulas estén listas, por lo que llegó mucho antes que su víctima…

Después, lo único que tuvo que hacer fue aguardar al primer pobre desdichado al que se le ocurriera llegar temprano esa mañana…

Tras asesinarlo, escondió el arma homicida dentro de su propio casillero; ni siquiera tuvo necesidad de abandonar el plantel para deshacerse de ella, pues contaba con el escondite perfecto justo aquí…

Su puesto le permitía borrar cada rastro de evidencia sin despertar sospechas, tal como limpió los mensajes del pizarrón antes de que pudiéramos tomar muestras de sangre, escudándose en la orden del director de no manchar el prestigio de la escuela…

-Guty: No me extrañaría que también tuvieras escondido aquí el celular de Kintaro…

Registro minuciosamente el interior del casillero, pero por desgracia no logro encontrarlo—únicamente algunos objetos personales y unas pinzas de electricista…

-Guty: Al menos tuviste el cuidado de deshacerte del teléfono; obviamente lo recogiste cuando saliste a limpiar la sangre en el patio principal…, mientras que yo, estúpidamente, olvidé levantarlo por intentar salvarle la vida a Kintaro… Eres un desgraciado…

Por un instante me quedo observando las pinzas de electricista, sintiendo que estoy pasando por alto un detalle crucial…

-Guty: ¡Eureka!

¡Así fue como logró escribir aquel mensaje burlándose de mí!

El muy desgraciado bajó el interruptor general de energía de toda la escuela, el cual se localiza precisamente dentro de uno de los cuartos de intendencia; sin embargo, si solo bajaba la palanca, levantaría sospechas de inmediato.

Por ello, tras cortar el suministro, corrió hacia un punto estratégico del edificio y utilizó estas pinzas aislantes para trozar un cable de alimentación y simular un cortocircuito; enseguida volvió al cuarto de intendencia para ganar tiempo mientras los especialistas acudían al plantel y desconectaban la red principal para no electrocutarse durante la reparación.

Esa maniobra le dio aproximadamente una hora de margen, tiempo que aprovechó para aplicar exactamente la misma táctica de la primera vez y asesinar a los 2 primeros estudiantes que llegaron temprano a la escuela, mientras los agentes estaban ocupados reparando la avería eléctrica lo suficientemente lejos como para no escuchar el menor ruido proveniente del aula…

Tuvo todo el tiempo del mundo para pintar aquel mensaje con sangre y marcharse como si nada hubiera ocurrido…

, para finalmente regresar más tarde a limpiar la escena y borrar cualquier posible evidencia…

-Guty: ¡Así que tú también mataste a esos dos estudiantes!

Sin previo aviso, el conserje se arroja por la ventana abierta del cuarto de intendencia, lanzándose desde un tercer piso.

-Guty: ¿¡Qué!?

Corro hacia la ventana para ver qué sucedió y, al asomarme, descubro que cayó sobre un enorme montón de bolsas de basura que amortiguó su caída, permitiéndole incorporarse de inmediato y huir corriendo a través del patio trasero de la escuela.

-Guty: ¡Maldición!

Me sujeto de una de las tuberías exteriores contra incendios ubicada junto a la ventana y me deslizo velozmente hasta el suelo para iniciar la persecución, sacando mi celular mientras corro para solicitar apoyo a la policía local.

-Guty: ¡Aquí el Agente Guty, Código 9635130!

¡Envíen a todas las unidades disponibles para cerrar un perímetro de 10 kilómetros alrededor de la Universidad de Tokio!

¡Perseguimos a un varón de 34 años, cabello corto negro y uniforme azul de intendencia; acaba de huir a pie en dirección sur y presenta una fractura visible en la nariz!

La policía de Japón actúa con notable eficiencia y, en un abrir y cerrar de ojos, despliega a todo el destacamento para cercar la zona y cerrarle el paso al fugitivo, quien hasta el momento ha logrado escabullirse entre los edificios y callejones aledaños al plantel.

Seguramente intentará robar ropa en algún conjunto habitacional para burlar el cerco policial…

-Guty: Rayos… corrió en esta dirección…

Realmente me tomó por sorpresa que se arrojara por la ventana; todo indica que ya tenía trazada una ruta de escape en caso de verse acorralado…

, aunque cabe reconocer la gran resistencia que mostró durante el interrogatorio: de no haber sido por mi experiencia y el hallazgo irrefutable del arma, tal vez habría llegado a dudar…

-Policía: ¡Hey, tú, el de la camisa roja! ¡Alto ahí!

Uno de los oficiales logra interceptarlo más adelante; al parecer consiguió cambiarse de ropa, pero la fractura en su nariz y los golpes en el rostro le impiden pasar desapercibido…

-Policía: ¡Dije alto!

En un arranque de desesperación, el conserje saca una navaja de entre su ropa y se abalanza corriendo contra el oficial con la intención de matarlo.

-Policía: ¡Fuego!