Un nuevo amanecer
Durante mucho tiempo pensé que después del dolor volvería a ser quien era antes.Esperaba despertar un día y sentir que todo había quedado atrás, como si las heridas pudieran desaparecer de la misma manera en que termina una tormenta.Pero la vida no funciona así.El dolor no desaparece de repente.Un día simplemente deja de ocupar todo el espacio.Y entonces empiezas a notar pequeñas cosas.
La tranquilidad de una mañana.Una canción que puedes escuchar sin llorar.Una sonrisa que nace sin esfuerzo.Un recuerdo que aparece y ya no consigue derrumbarte.Esos pequeños momentos son señales de que algo dentro de ti está cambiando.Mi vida no era la misma.Yo tampoco.Pero por primera vez, eso no me daba miedo.Había pasado tanto tiempo mirando lo que había perdido que casi había olvidado mirar lo que todavía tenía.Tenía tiempo.Tenía sueños.Había personas que me querían.Tenía nuevas posibilidades.Y, sobre todo, me tenía a mí.El amanecer llegó lentamente.No como una promesa de que nunca volvería a sufrir, sino como una certeza de que el sufrimiento no sería para siempre.Comprendí que comenzar de nuevo no significa negar el pasado.Significa tomar todo lo que vivimos y decidir qué hacemos con ello.Mis experiencias formarían parte de mí, pero ya no tendrían que dirigir mi vida.Las cicatrices seguirán contando una historia.Solo que ahora esa historia también hablaría de esperanza.De resistencia.De crecimiento.De una mujer que estuvo a punto de perderse y encontró el camino de regreso a sí misma.
Hubo un tiempo en el que pensé que necesitaría respuestas para poder continuar. Hoy sé que algunas preguntas pueden quedarse sin respuesta y aun así podemos encontrar paz.