64 - Evacuación
Tú, con el corazón pesado y la mente en un torbellino, pero con la razón prevaleciendo sobre la furia y la tristeza, decides seguir las órdenes de Chispi.
La visión de tu padre muerto solo refuerza la necesidad de proteger lo que queda de tu pueblo.
Tres hombres pasan a tu lado, llevando en bolsas sus pocas pertenencias.
Los sigues y decides unirte a un grupo de mujeres, niños y ancianos que ya comienzan a moverse en silencio por los pasadizos secretos de la fortaleza.
La niebla envuelve, transformando la salida en un éxodo fantasmagórico.
Ayudas a cargar a los más débiles, tus ojos atentos a cualquier señal de peligro, una lanza firme en tu mano.
La huida es una derrota, pero también la única esperanza de supervivencia para los chachapoyas, para tu pueblo.
A cada paso, sientes el peso de la historia de los guerreros de las nubes sobre tus hombros, pero también la determinación de garantizar que esa historia continúe.
La montaña por el otro lado también es difícil de descender.
Detrás de ti, la fortaleza se va transformando en una ciudad fantasma y, a lo lejos, con la luz del amanecer, aún se escuchan sonidos de combate.
Unos pocos guerreros chachapoyas retrasan a los incas para garantizar la retirada de todos.
El olor a muerte vuela con el viento. Y los exiliados sienten un frío en la espalda.
Tal vez los incas no se contentan con la ciudadela, tal vez vengan detrás de ustedes.
¿Qué hacer?