ENTREVISTA 7 #2
Las palabras clave Guerra y LASER «que me han sido insistentemente señaladas a lo largo de los años y en este 2024 son especialmente significativas», resultan fundamentales dado el antecedente de las manifestaciones del ser incorpóreo, quien se me presentaría como Adaesuz «de Andrómeda», ocurrieron durante mis años en la academia (IA-UNAM) que en los 90´s estuvieron enfocados en el desarrollo de tecnología para investigación astrofísica, que me vincularía con sistemas LASER de Ultra Alta Potencia y proyectos militares norteamericanos clasificados «basados en tecnologías obtenidas por medio de ingeniería inversa de naves extraterrestres», cuyo objetivo era el desarrollo de cámaras basadas en detectores optoelectrónicos avanzados y sistemas de posicionamiento de energías dirigidas «que tenían uso militar: DEW-Directed Energy Weapons[1]».
Desarrollos tecnológicos que secretamente estaban vinculados a la Guerra de Galaxias (Star Wars), promovida por el expresidente Reagan.
Una premonitoria sincronicidad, sería el hecho de que las primeras manifestaciones de aquel ser “Adaesuz” y que es mencionado por Jacobo en su libro titulado La fuerza vital del cielo anterior, ocurrieron mientras desarrollaba «como parte de mis investigaciones de posgrado» un sistema que Jacobo describiría literalmente en el siguiente párrafo de El Prototipo:
“...decidieron utilizar la luz láser, se percataron de la necesidad de registrar la posibilidad de mínimas desviaciones de su trayectoria. Armaron un complicado aparato lleno de espejos...” «Esa fue la primera señal».
Texto previamente mencionado «publicado en 1991, tres años antes de la desaparición del autor» donde igualmente entrega múltiples revelaciones, entre ellas al respecto de: La custodia del espíritu de México, el encuentro con seres cósmicos en un bosque ubicado en la carretera Xochimilco-Oaxtepec y su futura desaparición a través de un portal.
El vínculo con aquellas tecnologías pondría en serio peligro mi integridad física durante uno de los congresos internacionales a los que asistí.
Ello me llevaría al primer contacto “consciente” con Regina y su testigo «e inconsciente con el CCCR: Comando Cósmico Código Regina», cuya milagrosa intervención salvaría mi vida.
Considero indispensables los antecedentes previos, pues la intervención del CCCR tuvo el propósito «expresamente revelado, a posteriori» de salvar mi vida, invitarme a colaborar en una octava superior de las tecnologías de energías dirigidas.
Al aceptar de manera libre y voluntaria aquella invitación de parte del CCCR, que implicaba abandonar todos mis vínculos con las tecnologías militares clasificadas DEW-LASER, sería reasignado hacia las tecnologías piramidales y la canalización de sus senderos de luz.
Con ello daría inicio una muy estrecha relación de amistad con El Testigo, quien me brindaría apoyo fundamental durante la primera etapa «de 7 años de duración», en la cual se llevaría a cabo una reactivación inicial de memorias milenarias, así como la entrega de revelaciones asociadas.
Aunque es muy poco lo que sé realmente al respecto, es mi compromiso con Regina, Antonio «y el CCCR en general» intentar hacer mi entrega, aunque sea de manera torpe y muy limitada.
Confío en que quizá pueda ser de alguna utilidad para aquell@s que, producto de su propio llamado interno y con una mayor consciencia, sabrán cómo actuar ante los eventos planetarios en curso.
El despertar de Teotihuacan y el retorno de lo sagrado.
El año 1999, fui convocado por un milagroso sanador espiritual a una pequeña sesión grupal en la que por medio de xenoglosia «don de lenguas», se entregó un mensaje central y otros individuales que incluyeron dones.
La mujer que recibió el don de la revelación «sin conocerme ni saber nada de mis antecedentes de vida», me indicó dirigirme a la calle de Alumnos, donde se encontraba el despacho de Antonio.
Aquel evento me llevaría al que sería mi primer encuentro con "el cuartito de Regina" «lugar donde vivió la Dakini por alrededor de 6 meses, en el año 1968».
El eje central de aquel mensaje entregado el 6/09/99 hacía referencia a:
“... un evento que cambiará el curso de los acontecimientos y afectará a la raza humana como ningún otro cambio en la historia de la humanidad.”
Algunos años después, compartiría con “El Testigo” el mensaje completo, me indicaría entrar en contacto con Berroa, lo que derivaría en la entrega inicialmente mencionada en este escrito.
Ya en estrecha relación con Antonio, durante uno de los tantos eventos en los que él participó asociados a su encomienda personal por:
El retorno de lo sagrado
De forma milagrosa «como me ocurrió con otras múltiples entregas, incluido “El Prototipo”», llegó a mí su libro titulado: El despertar de Teotihuacan.
En dicho libro «además de mencionar numerosos detalles sobre la reactivación de la cámara que existe bajo la pirámide del Sol, así como sobre los circuitos energéticos y sellos que existen en la edificación y su función para el despertar de consciencia colectiva de la humanidad», “El Testigo” comenta que: —Cuando el guardián de la tradición olmeca le preguntó a Regina «recién llegada del Tíbet», si deseaba realizar el saludo a los cuatro rumbos antes de ingresar a la ciudad sagrada de Teotihuacan, aquel 21 de marzo de 1968—.
La dakini, «ser espiritual de naturaleza femenina temporalmente encarnado» respondió que: —como una forma de tomar conciencia del injerto cultural y espiritual que se había dado en México «tras la llegada de los españoles», correspondía realizar:
La invocación “al Padre, al hijo y al Espíritu Santo”
Algún tiempo después de la entrega de aquel volumen con profundas revelaciones energéticas sobre la pirámide del Sol de Teotihuacan, fui citado en diversas ocasiones, tanto por el propio Antonio, como por intervención del CCCR a encontrarme, o bien con “El Testigo” de forma personal y privada en diversos lugares incluido Teotihuacan, como a realizar caminatas rituales privadas con él y algunos secretos guardianes de la ciudad sagrada, lo que derivó en un compromiso «adquirido por mi parte» de realizar caminatas y ascensiones sagradas en Teotihuacan durante un ciclo solar completo: Los 4 portales «2 Equinoccios y 2 Solsticios», como preparación a un viaje por Egipto que, me fue indicado realizar «por uno de los secretos guardianes de Teotihuacan en contacto con el CCCR».
Encomienda que me fue entregada en la ciudad sagrada, durante una de las ascensiones, rituales sagrados realizadas en la pirámide del Sol.
Sería gracias a la milagrosa intervención de la propia Regina, en espíritu, que me serían entregados los medios para poder realizar aquel recorrido por entre los templos y pirámides de Egipto.
Posterior a mi recorrido, por entre las edificaciones del Norte de África, donde recibí nuevas revelaciones de parte de secretos guardianes y seres incorpóreos, tendría un nuevo llamado de parte de Antonio para acudir a Alumnos.
Allí él me haría entrega de “sus Reginas” «12 ediciones de su libro: 10 en castellano incluida la edición de España, una en francés y otra en japonés, en dos tomos a color en pasta dura».
Las Reginas de “El Testigo”
Derivado de aquella entrega, empezarían a darse nuevas manifestaciones de seres incorpóreos que se me presentarían identificándose a sí mismos como integrantes del CCCR, procedentes de las constelaciones de Orión y Pléyades (Kesil y Kimah), los cuales estaban vinculados en la misma misión con otros seres que también se manifestarían de diversas maneras, procedentes de Arturo, Sirio y Casiopea, entre otros lugares.
Aquellos seres de Orión y Pléyades entregaron los siguientes mensajes[2] «con infinidad de detalles adicionales», mismos que por simplicidad y para ayudar a una mejor comprensión, intento sintetizar en mis propias palabras.
Centrando mi redacción tan solo en lo más esencial.
Mensajes:
—“La geometría piramidal fusiona espacio, tiempo y materia, actuando como portal estelar para la transmisión de energías cósmicas a través de los cuales pueden manifestarse inteligencias celestes al servicio de la humanidad.”
—“Orión emana la Gnosis, el conocimiento asociado a los poderes espirituales de Cristo y de Las Pléyades, proviene el manto de luz que se requiere para poder incorporar (en el cuerpo físico), esa consciencia.”
—“Cristo se manifestó en cada una de las nueve dimensiones de la Tierra y su implantación en México, correspondió al aspecto que trabaja en las dimensiones galácticas (8va dimensión).”
Su cuerpo físico fue implantado en Palestina, mientras que su cuerpo de luz —Ka— fue implantado en Teotihuacan, donde múltiples representantes estelares podían trabajar en tanto se entretejían las nueve dimensiones en el campo planetario.
Bajo la Gran Pirámide de Giza, existe una cámara subterránea que se corresponde con el templo de cinco cámaras localizado bajo la pirámide del Sol, en Teotihuacan.
En ella los guardianes arquetípicos de cuarta dimensión se reúnen, adaptan el tiempo y el espacio lineal mientras que las cinco dimensiones superiores se focalizan en el centro de la pirámide del Sol.
En el actual contexto bélico planetario, que toca directamente a Palestina, resulta sincrónico que desde el año 2020 el ascenso a la principal edificación de la ciudad sagrada fue prohibido, sin embargo “El Testigo” en El despertar de Teotihuacan,[3] dejó claves al respecto de cómo aprovechar la energía de la pirámide del Sol a fin de colaborar con la expansión de la consciencia espiritual en el planeta:
“Quienes deseen conectarse con esa luz, no necesitarán venir a Teotihuacan, podrán hacerlo desde donde se encuentren, así sea en el otro extremo de la tierra; bastará con que mentalmente visualicen esa luz y se sintonicen en alguna medida con la energía que brotará de continuo de la pirámide.”