Epílogo
L a posada a la orilla del camino – Época actual
—Jerry, es momento de que nos preparemos una vez más. —Morna se puso de pie, estirándose tras su sueño mientras sonreía ampliamente. Sería divertido ajustar sus hechizos, y necesario si la nueva muchacha iba a cruzarse con quien debía.
—Por supuesto, amor. ¿Qué has visto?
—Necesitamos hacer nuestro hogar visible una vez más, pero será diferente a las veces anteriores. La pelirroja viene hacia acá. —Sonrió, sabiendo que Jerry se complacería. Él amaba la compañía, y le había tomado cariño a la fogosa muchacha que había venido tan valientemente en busca de su amiga.
—Ah, son muy buenas noticias, pero ¿por qué tendría que ser diferente? ¿Acaso no crees que la muchacha se topará con el hechizo por su cuenta? Bri y Blaire se las arreglaron bastante bien.
Morna negó con la cabeza. No se parecía a ningún sueño que hubiera tenido antes, pero estaba segura de su significado.
—No, no es eso. La muchacha encontrará el hechizo, pero no puede usar el mismo que se ha usado antes.
Porque si bien mi sala de hechizos será su portal, no tiene por qué ser su destino.
—¿Cómo lo sabes?
—Porque una de nuestras muchachas ya ha divisado a la chica en otra parte, incluso antes de que llegue realmente. Parece que una fuerza más poderosa que yo cree conveniente advertir a los Conalls sobre la llegada de la joven.
FIN